CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PADRES (PARTE II-FINAL)


–          Sorprender a nuestros hijos haciendo algo agradable y decírselo (“Me ha gustado mucho que hayas recogido hoy tu cuarto”)

–         Usar el reforzamiento positivo siempre que nuestro hijo haga una conducta adecuada (elogiarle, abrazarle, acariciarle, besarle, premiarle con algo material que le guste, dejarle hacer una actividad que disfrute…)

ð      Siempre explicarle la conducta por la que le estamos reforzando.

ð      Usar reforzadores que realmente sean eficaces y agradables para él.

ð      Darle refuerzo siempre inmediatamente después de la conducta deseada.

ð      Utilizar distintos refuerzos para evitar que se cansen de ellos.

ð      Utilizar reforzadores acordes a la conducta (no podemos ofrecer un viaje a Disneyland por recoger la mesa)

–          Usar la Estrategia de Rol Asignado: Comentar entre los padres (asegurándose que el niño lo está escuchando, pero haciéndole creer que no lo saben) con admiración y elogio el cambio positivo que se está produciendo en el niño, detallando con precisión lo que ha hecho bien y lo orgullosos que se sienten de él. Así nuestro hijo tratará de no defraudar estas expectativas. Usar la estrategia exagerando un poco si es necesario, pero sin abusar de ella.

–          Para disminuir una conducta problemática debemos interrumpir las consecuencias agradables de realizarla.

ð      Usar la EXTINCIÓN para conseguir que desaparezcan conductas problemáticas como protestar o pedir algo, chillar, llorar, soborno…

ð      Cuando haga algo inadecuado, se le dirá una sola vez; no insistir en el regaño.

ð      Especificar la conducta del niño que está causando el problema (“Cuando gritas y das voces sin atenderme…”)

ð      Expresarle los sentimientos que nos produce (“… me haces sentirme muy mal…”)

ð TIEMPO FUERA: Explicarle la razón por la que le dejamos solo (“me voy y te dejo solo porque no quiero escuchar tus voces y gritos, y así te doy tiempo para que te tranquilices y puedas pensar mejor”)

ð      Decirle el lugar donde vamos a estar (“Estaré en el salón…”)

ð      Darle una posible salida (“Cuando te tranquilices y quieras hablar me buscas”)

ð Ignorar siempre las quejas y pataletas y reforzar cuando deje de quejarse y se comporte correctamente: Nuestra atención es un refuerzo que aplicamos sin darnos cuenta, creyendo muchas veces que es un castigo (regañina cuando hace algo mal), por lo que debemos retirarla, ya que el niño lo que quiere es que le hagamos caso, aunque sea por medio de un castigo.

à Extinguir o retirar la atención es ignorar de modo constante y                          repetido la conducta alterada, así conseguiremos que acabe                                  desapareciendo.

à No atender significa no hablarle, ni mirarle, ni realizar gesto                             alguno de desaprobación. Debemos tener buen autocontrol.

ð      Ser constante en la aplicación de la Extinción. Aunque en principio pueda aumentar la intensidad o frecuencia de la conducta, si cedemos no conseguiremos nada.

ð      Completar la Extinción y/o Tiempo Fuera con el elogio y reforzamiento de conductas adecuadas.

 

Los castigos disminuyen la conducta indeseada de forma rápida. Sin embargo, no deben ser frecuentes por ser aversivos. Además, no dice que es lo que debe hacer, sólo consigue que se comporte bien cuanto está presente la persona que le castiga y causa rechazo hacia la misma.

Cuando sea inevitable el castigo, hay que:

ð      Antes de castigar darle un aviso, y sólo si la conducta persiste se ejecutará.

ð      El castigo debe ser inmediato a la conducta indeseada.

ð      No usar castigos físicos.

ð      El castigo ha de ser proporcional y ver que se puede cumplir.

ð No culparnos por usar el castigo de modo ocasional.

ð No levantar nunca un castigo, por ello debe ser meditado y proporcionado antes de aplicarse.

ð      Actuar siempre de acuerdo con la pareja. No contradecirse nunca ante nuestro hijo; tomar las decisiones conjuntamente y llevarlas hasta el final.

ð Nunca castigar cuando el niño nos ha reconocido que se ha portado mal, ya que estaremos castigando la sinceridad en vez del mal comportamiento.

ð      Si usamos el Tiempo Fuera, el lugar de aislamiento no debe ser atractivo ni aversivo. Utilizar un minuto de aislamiento por cada año de edad del niño. Evitar cualquier tipo de reforzamiento durante el aislamiento y completar con el reforzamiento de conductas alternativas a la adecuada.

 

Vanessa Gallego de Marcos
Psicóloga especialista
Tel: 639775533
C/Profesor Beltrán Báguena 5, planta 9, despacho 4-Valencia
vgdemarcos@gmail.com

@vgdemarcos

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Publicado el 9 julio, 2010 en Anisedad, autoestima, blog de psicología, mujeres, Niños, psicólogo en Campanar, psicólogo en Valencia, psicología. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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